Esta investigación histórica revela un emprendimiento local -único por sus características- que contribuyó a sembrar el capitalismo agro-exportador en la Argentina: la Colonia Suiza del Baradero, creada por iniciativa local con apoyo provincial y contactos en Europa. El 4 de febrero de 1856, las primeras familias arribadas de Cardinaux, Chollet, Genoud y Liaudat recibieron su acotada y gratuita porción de tierras ejidales. Los friburgueses del Baradero se pusieron enseguida a laborarlas inaugurando, con su próspero asentamiento, el dilatado proceso de la colonización agrícola argentina.
Ignacio Salaberry desarrolla una explicación pormenorizada de aquella singular fundación, en el marco de la secesión en la Confederación Argentina (1852-1859), y muestra a la provincia embarcada en ese proceso mientras tramitaba transformaciones económicas, sociales y políticas tan cardinales que aún guardan vigencia.
Brazos poderosos son aquí los de la municipalidad y los notables del pueblo como “agentes”, los inmigrantes tempranos y el Estado provincial asociado, todos inventando un caso que posee una naturaleza peculiar entre las cinco “colonias madres” de la Argentina.
Este nuevo libro editado por la Association Baradero-Fribourg retempla el puente fraternal entre dos pueblos ofreciendo un intensivo estado de la cuestión y profusa documentación relevada en la Argentina y en Suiza para contribuir a llenar cierto vacío bibliográfico; ostenta el prólogo póstumo de Don Gastón Gori, el extraordinario escritor esperancino que fuera precursor destacado de tales estudios y en sus últimos años alentara generosamente al autor.