Martin de Moussy hace aquí una descripción sucinta del territorio de las Misiones; su inmejorable ubicación, su clima saludable; región extremadamente fértil tan justamente valorada por sus antiguos e inteligentes colonizadores: los JESUITAS.
Para Jean Lacouture, sólo se trata aquí de una 'historia de Jesuitas", con el acento puesto sobre los personajes como tales, fascinado cuando surgen en la
investigación un Loyola, un Javier, un Laynez, un Ricci o un Montoya. El autor ha advertido en los fundadores de la Sociedad de Jesús, a los pioneros de una aventura en el seno de un mundo considerado en su totalidad, donde se exalta la gloria de Dios a través de la del hombre y porque no ha podido dejar de ver en ellos a los ávidos de culturas, 'a los descubridores de mundos y de civilizaciones diferentes.
Para Maxime Haubert, de todas las aventuras de la Europa de ultramar, la de las Misiones Jesuíticas entre los indios del Paraguay (1610-1768) es, sin duda, una de las más singulares y de las más controvertidas. Algunos consideran a esta obra como una magnífica utopía donde el comunismo está sublimado por el cristianismo; otros, al contrario, piensan que se trata de un sistema de explotación donde el colonialismo se envenena de fanatismo.