Los cuentos de Gabriela Colombo, escritora argentina con firmes raíces en las tierras brasileñas, tiene la frescura de quien se inicia en la literatura y aborda los caminos de la narrativa con un talento desbordante. Sus cuentos poseen un halo extraño, donde el horror está silenciado tal vez por la naturalidad con que se lo enfrenta. Cada una de sus piezas nos cautivan desde el comienzo y nos instalan en esa comarca ideal donde todo es posible, a pesar de que sabemos que tocamos la zona peligrosa de lo desconocido. La incredulidad del lector queda suspendida y a partir de entonces acepta lo imposible como parte de la realidad. No somos los mismos después de pasar por estas atmósferas de pesadilla y delirio, de fantasmas y de simulacros, algo muy valioso se ha perdido: la certeza y la seguridad. Es tan profunda la experiencia humana que encarnan sus personajes que el lector pasa sensiblemente de la ficción a reflexionar sobre la condición del hombre y su trágico destino.
Como testigo de la génesis de Gabriela Colombo en su derrotero por la escritura artística, le auguro un destino lleno de inspiraciones y aciertos, donde su expresión estética afine su óptica y donde sus fuerzas creadoras se encaminen hacia la perfección.
Desde otro lugar, título sugerente donde se nos invita a traspasar la barrera de los lugares comunes de observación del mundo, marca un primer hito en la trayectoria literaria de Gabriela y nos invita a acompañarla más allá de lo permitido para salir al encuentro de lo inefable.
Lina Mundet